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Battlefield: Hardline

Análisis de Battlefield: Hardline

Visceral Games cambia la guerra de DICE por la acción policíaca 'hollywoodiense'. Y no le ha salido nada mal...

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Battlefield: Hardline - análisis de la campaña en solitario

Tras haber detenido a un buen número de malhechores y haber disparado a un número todavía mayor, por fin tengo al sospechoso principal a la vista. Grito "¡Quieto!", pero no se muestra muy colaborador. A este delincuente en concreto lo buscan por tráfico de drogas y ardo en deseos de meterlo entre rejas, pero me distraigo un poco, farfulla algo de que esto no formaba parte del acuerdo y acelera la lancha en la que huye. ¿Acuerdo? ¿De qué narices estaba hablando? Hay algo que no cuadra. Algo huele mal.

Así, como veis, la vida de un detective de policía en Miami puede llegar a ser muy dura. Se ve rodeado de traficantes de drogas, bandas violentas y compañeros corruptos, y no resulta fácil saber a quién temer más, si a los colegas o a los delincuentes. Lo que Hardline intenta contarnos, y más de una vez, es que la distinción entre ambos bandos puede no estar muy clara.

Nosotros tuvimos la oportunidad de jugar como el detective Nick Mendoza, un refugiado cubano con un padre de mierda y ganas de acabar con la delincuencia. La investigación sumerge a Nick hacia lo más profundo y, antes de que se dé cuenta, se ve arrinconado por un sistema corrupto y sus propios principios. Como consecuencia, acaba en la cárcel, pero sale para ayudar en la lucha contra los que lo habían encerrado. Desde este punto, trabaja al margen de ley, algo que va acorde tanto conmigo como con el propio personaje.

Battlefield: HardlineBattlefield: Hardline

El modo para un solo jugador funciona como una serie de televisión y está claro que al equipo de Visceral Games le gustan todas las formas de entretenimiento. Constantemente aparecen referencias a películas y series famosas, y, por suerte, los desarrolladores están tan tranquilos con Hardline que todo cuadra perfectamente. Su idea era crear una experiencia de acción de fácil consumo, palomitera, y eso es lo que han conseguido. Visceral fichó a Bill Johnson, que ha trabajado en series como The Americans y El ala oeste de la Casa Blanca, y los actores del videojuego provienen de True Detective, Justified y House of Cards, entre otros. A pesar de la deficiente sincronía fonética, no tenemos mucho de qué quejarnos en cuanto a las voces de los actores. Además, el guion le va muy bien a las aspiraciones del juego.

Nos referimos al título como Hardline porque el nombre de Battlefield quizás no quede muy claro. Si os encantaba la jerga militar de los dos juegos anteriores, tenéis que tener en cuenta que, en este caso, ese aspecto es mucho más libre. Quizás sea una mezcla entre Corrupción en Miami y The Wire, quizás Hardline no tenga el mismo nivel de calidad de la segunda serie.

Con este formato se presenta un Battlefield: Hardline con un guion ajustado, pero a diferencia de antes, el título ahora es mucho más abierto. No nos dejan a nuestro libre albedrío en un 'sandbox', pero existen distintos caminos para que logremos nuestro objetivo (aunque con algunos cuellos de botella entre medias). Al respecto, Nick Mendoza puede moverse con sigilo para acabar con los enemigos, o llegar hasta ellos a balazos. A nosotros nos ha gustado más pasar desapercibidos, así que la mayor parte del tiempo nos la hemos pasado analizando las zonas en busca de enemigos y alarmas. Eso sí, si nos detectasen, podríamos mostrar la placa de policía y detener a toda la banda. En ese caso, hay que actuar con rapidez, porque los delincuentes intentarán hacer algo si se les da la oportunidad. El director creativo de Visceral, Ian Milham, dijo que es posible jugar toda la historia sin matar a nadie, pero, cuando lo pensamos, nos cuesta ver cómo es eso posible. Ahora bien, solo nos lo hemos pasado una vez de momento, pero os aseguramos que en algunas situaciones la solución pacífica no entra dentro del abanico de posibilidades. Aun así, hay más opciones a lo largo del juego, y eso es algo que nos ha gustado.

Battlefield: Hardline

Durante la partida, conseguiréis dos herramientas muy útiles, un gancho y una tirolina, que hacen que sea mucho más fácil encontrar caminos alternativos. Además, son de lo más conveniente si queréis entrar o escapar a través del tejado. Por otro lado, no está de más llevarse una máscara de gas a la mayor parte de las misiones, porque hay mucho gas lacrimógeno corriendo por ahí; es solo un consejo.

En cuanto a la IA del título, esta ofrece una experiencia mixta. Por ejemplo, los enemigos no tiene ni un ápice de piedad cuando descubren al prota y prefieren aproximarse a él antes que esconderse. Sin embargo, no son tan inteligentes como dicen los desarrolladores, así que si os colocáis en un buen lugar, podréis cargaros a la mayor parte de los oponentes simplemente esperando a que asomen la cabeza por la puerta. Es cierto que se les puede distraer lanzando cartuchos vacíos, pero, en nuestro caso, esta estrategia no tuvo demasiado éxito. Más bien, lo que pasó fue que vinieron muchos enemigos y muy cabreados.

Entre otras cosas, para ascender en las clasificaciones podréis detener a los delincuentes que os vayáis encontrando o buscar pruebas en diferentes zonas que os ayudarán a resolver los casos. Esto os permitirá acceder a mejores armas y mejor equipamiento y le proporciona mayor profundidad a una experiencia para un solo jugador que, de por sí, siempre ha sido bastante simple. Así, si os paráis a recoger un Mac 10 de un enemigo caído, este se guardará en vuestro inventario durante el resto de la partida. Útil y sencillo, como debería ser.

Por otra parte, las armas, sonidos y gráficos cumplen con nuestras expectativas de la franquicia, pero es cierto que el apartado gráfico varía bastante en calidad. Por ejemplo, las buenas texturas, los efectos climáticos, los reflejos del asfalto mojado y los efectos de las partículas quedan genial en PlayStation 4, mientras que la vegetación no nos ha impresionado mucho: la hierba y los arbustos parecen irregulares y unidimensionales, algo que puede deberse a la potencia de la consola. Sin embargo, las armas están tan bien como siempre y los sonidos que emiten también son muy buenos.

Merece la pena comentar de nuevo que Battlefield: Hardline no es el Battlefield al que nos tienen acostumbrados en la franquicia. La historia es una experiencia muy entretenida para cualquiera que disfrute de los títulos de acción y de las series de polis. Además, Visceral juega con el formato de las series de TV y con las bases asentadas por DICE. El resultado de esta mezcla es un juego de acción que no se toma a sí mismo muy en serio.

Pero si se llama Battlefield, el multijugador es muy importante, y por eso le hemos dedicado la segunda mitad de este análisis en la siguiente página.

Battlefield: Hardline - Análisis Multijugador

Aunque es bueno que Battlefield: Hardline ofrezca una campaña en solitario que merezca la pena, muchos os preguntaréis por el sistema multijugador. Al respecto, la primera beta que vimos el verano pasado fue un pequeño desastre y muchos pensaron entonces que estaban jugando a un Battlefield 4 con polis y cacos sin que eso marcase la diferencia. Así, se pospuso el juego y se publicó una nueva beta. En esta ocasión, parecía que todo funcionaba un poco mejor, así que ahora, una vez acabado el juego, y tras más de 20 horas de multijugador, tenemos unas cuantas experiencias sobre las que reflexionar, algunas más buenas que otras.

Antes de nada, el modo multiplayer ofrece una gran variedad, con siete modos y nueve mapas distintos. Por tanto, debería ser fácil encontrar un favorito y os aconsejamos que empecéis por jugar a uno de los cinco modos que están diseñados específicamente para Hardline. Estos cinco son: Puente, Atraco, Dinero Sangriento, Punto de Mira y Rescate, pero antes de entrar en detalles, tenemos que hablaros un poco de en qué se diferencia Battlefield: Hardline del resto de juegos de la serie.

Pues bien, los mapas son más pequeños, tenéis que pasar más tiempo en el fragor de la batalla y corréis más rápido. La idea es que paséis menos tiempo transportándoos y más pasándolo bien. Evidentemente, esto plantea algunos inconvenientes para aquellos a los que les gusta conducir tanques o pilotar aviones, ya que ninguno de estos vehículos está en el juego. En vez de eso, podréis conducir los vehículos más "típicos" del mundillo de los policías y los delincuentes. Esto puede suponer un gran cambio para muchos, pero es lo más lógico. Para compensar estas bajas, tenéis los ya mencionados ganchos y tirolinas que os garantizarán que podáis desplazaros de otra forma por los mapas.

Entre los nuevos modos, el que más nos ha gustado ha sido el de Dinero Sangriento. En él, dos equipos compiten por proteger la mayor parte de un botín que tienen que depositar en la base. A medida que la batalla se desarrolla, veréis que es tan importante atacar a los adversarios como ir a por el dinero, pero no debéis olvidaros tampoco de proteger vuestra base. Así, este modo ofrece una buena dinámica y garantiza que la batalla cambie varias veces a lo largo de la partida.

Battlefield: Hardline

Por otro lado, ya hemos hablado de Puente en otras ocasiones, y con razón. Para poder jugar, os recomendamos que tengáis compañeros que jueguen en equipo, porque vais a necesitar por lo menos a uno que esté en la ventana y dispare tanto a los que se acerquen como a los que estén en la carretera con RPG y lanzagranadas. De la misma manera que en Conquista, tendréis que controlar ciertos puntos dentro del mapa, pero la diferencia está en que, en este caso, los puntos son vehículos que tenéis que controlar para vencer al enemigo. Podéis causar muchos daños si contáis con un buen piloto de helicóptero y un francotirador de 12.7 eficaz, pero desde luego es mucho más divertido ser el que sale de un deportivo que va a más de 100 km/h.

No obstante, el modo que mejor le queda al sistema de juego es Atraco (Heist, en plena moda de Los Golpes), pero a nosotros no nos ha convencido del todo. Los delincuentes entran en un sitio, roban algo de valor y envían el botín en helicóptero. Ahora bien, nos parece que los policías tienen cierta ventaja porque a menudo pueden interceptar al tipo que lleva el botín, más que nada porque nadie le protege. Evidentemente, puede que esto cambie después del lanzamiento, cuando los usuarios trabajen de forma cooperativa.

Punto de Mira y Rescate son modos con un ritmo muy rápido en los que solo tenéis una oportunidad de ganar. En el primero, podéis hacer de guardaespaldas para un informador o, por el contrario, aseguraros de que este último no llegue a salvo al objetivo. Si jugáis como informador, o VIP, tendréis tan solo una pistola para defenderos, así que es esencial que os quedéis al margen mientras vuestros compañeros os abren camino. En Rescate, podéis jugar cinco contra cinco, y el objetivo es liberar a uno de los dos rehenes (o aseguraros de que la policía no los salva, dependiendo del equipo en el que estéis). Los dos modos son de lo más intenso, ya que solo tenéis una vida y se juega al mejor de nueve rondas.

Además de estos cinco modos nuevos, también hay otras batallas más grandes en Conquista y Duelo a Muerte por Equipos donde juegan hasta 64 jugadores. Entendemos que se incluyeron para satisfacer a los fans de la franquicia, pero también pueden parecer un tanto contraproducentes, ya que desaparece parte del nuevo toque que Visceral ha puesto en el juego, y junto con la tasa afectada de fotogramas por segundo, nos parece que los fans de estos modos se lo pasarían mejor en Battlefield 4 (que sigue con una enorme actividad), por ejemplo.

Otro aspecto que nos gustaría mencionar es el comportamiento de los vehículos. Entendemos por qué Visceral ha decidido hacer que los controles tengan una respuesta tan ágil y le ha dado a los coches un agarre extraordinario, pero no parece muy natural. Además, no se nota mucho la diferencia entre conducir un deportivo o un gran camión y la verdad es que eso nos saca un poco de la experiencia. Puede que creyesen que teníamos demasiadas cosas en las que pensar en un juego así, pero hubiésemos preferido una experiencia más variada y realista.

En resumen, Battlefield: Hardline es una emocionante incorporación para la serie, pero hay que verla más bien como un paso a un lado y no como un paso adelante. Además de la buena campaña, Visceral ha conseguido crear un multijugador entretenido, rápido y accesible, que supone una diferencia dentro de la franquicia. No es una revolución, pero los desarrolladores utilizan las bases de DICE para crear algo que destaca por ser una alternativa fresca al resto de títulos militares de Battlefield.

Battlefield: HardlineBattlefield: HardlineBattlefield: Hardline
08 Gamereactor España
8 / 10
+
Buen nivel de producción y acabado, interesantes alternativas y accesibilidad respecto a la serie central BF, algunos modos multijugador encajan bien con el concepto.
-
Mala sincronización labial, algunas escenas aburridas entre tanta acción e intensidad, la IA es a veces tontorrona, multijugador desequilibrado en ocasiones, caída de framerate con 64 jugadores.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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