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Comparación PlayStation 5 vs Xbox Series X: análisis de potencia y rendimiento

No solo ponemos las especificaciones técnicas lado a lado, también le damos sentido a los números.

Comparación PlayStation 5 vs Xbox Series X: análisis de potencia y rendimiento

La competición no puede estar más reñida. Esta semana Microsoft y Sony han revelado, en este orden, las especificaciones técnicas de Xbox Series X y de PlayStation 5, además de otros aspectos técnicos de cada una de las máquinas y los enfoques que están dando a la arquitectura de producto.

Hay varias coincidencias que invitan a pensar que habrá una convivencia en software estable entre ambas como la que hemos tenido esta generación: CPU y GPU ARM de nueva generación, RAM DDR6, soporte para trazado de rayos, inversión en la velocidad de acceso a los datos a través de memorias SSD de calidad y puertos de expansión o preocupación por la temperatura interna que afectan al factor forma (aunque aún no hemos visto PS5, sus kits de desarrollo en forma de V son de lo más extraño).

Con estos datos sobre la mesa, ha llegado la hora de empezar a hacer comparaciones. Superficiales e indeterminantes, vaya eso por delante. Por puro entretenimiento y especulación. Mark Cerny, arquitecto de Sony PlayStation, insistió y explicó en su presentación GDC virtualizada (ver entera en vídeo aquí), que comparar teraflops del pasado con los actuales, o número de unidades de computación, no tiene ningún sentido porque estamos ante un cambio de paradigma. La arquitectura RDNA 2 aumenta la eficiencia un 25% según la propia AMD, más allá de lo reflejado en ese cálculo de potencia bruta.

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Sin embargo, tampoco se puede dejar de lado este dato en bruto, que sirve para saber hasta dónde pueden llegar los componentes. Tanto Xbox Series X como PS5 comparten fabricación AMD, y por muy personalizados que sean los chips, tienen la misma base de fabricación. A ese respecto, se podría concluir que la de Microsoft parte con ventaja en potencia, especialmente por su gráfica. PS5 solventa un número inferior de CU aumentando la frecuencia de reloj, pero o su ventilación es excelente o veremos en muy pocas ocasiones esa GPU a esos 2,23 GHz de frecuencia máxima. Todas sus frecuencias son variables porque, como dijo Cerny, han ideado la máquina para que module su rendimiento según las necesidades.

La tecnología de trazado de rayos es una de las que exprime mucho el hardware y podría haber puesto de manifiesto esta diferencia en GPU entre ambas. Sin embargo, Vulkan acaba de anunciar el soporte al ray tracing en su API a bajo nivel, además de la posibilidad de apoyarse en la CPU. Siguiendo esa misma cuerda de apoyos entre componentes, PS5 cuenta con su pequeño Tempest Engine, un chip de sonido creado a partir de una GPU que es supuestamente tan potente que hasta podrá hacerse cargo de otras operaciones de procesado cuando esté libre.

Comparación PlayStation 5 vs Xbox Series X: análisis de potencia y rendimiento

El gran duelo: la velocidad de acceso a la memoria

Por mucho que los fabricantes de chips hayan avanzado en los últimos años con la capacidad de procesamiento, hasta hace bien poco se han topado siempre contra un muro, que es la velocidad de acceso a los datos. Hasta la llegada de los SSD y, más recientemente, los M2, han dependido de memorias lentas que provocaban cuellos de botella en el acceso a los datos. Amén de ciertas arquitecturas de transferencia igual de ineficientes, más propias de hace un par de generaciones.

Las dos compañías han dicho que el gran factor de cambio de estos años son las memorias ultra rápidas. Es un aspecto tan importante que ambas han recuperado las viejas tarjetas de memoria extraíbles como soporte secundario para cuando agotemos el almacenamiento interno, y ambas afirman que se trata de productos hechos a medida. Ya conocemos las de Xbox Series X al detalle y Sony permitirá las de terceros bajo certificación. PS5 está preparada para dar soporte a memorias SSD que aún no existen. Al mirar a la tabla encontramos unos datos muy interesantes a la par que impredecibles.

PS5 presenta unos datos de operaciones de entrada y salida por segundo bestiales, que duplican a los de Xbox Series X, lo que hablaría de un diseño brillante por parte del equipo de Cerny. Al otro lado, Microsoft ha presentado un ancho de banda de lectura de memoria en dos segmentos que, llegado el caso, podría llegar a perjudicar a sus procesos.

Pero, ¿sabéis qué? Da igual cuál de las dos consiga ser más rápida en el acceso a los datos. Lo que nos dicen estas specs es que, tanto en una como en otra nos vamos a olvidar de los tiempos de carga, de las particiones en el mundo y de las esperas para acceder a los menús. Celebrémoslo juntos. Además, Sony dice que se podrá usar para cargar mucha más información al instante, lo que en teoría podría influir en los mundos que se pueden crear e incluso marcar diferencias.

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Comparación de specs PS5 vs Xbox Series X vs Xbox One

Procesador:
PlayStation 5: CPU personalizada AMD Ryzen x86-64 Zen 2 de 8 núcleos a 3.5 GHz (frecuencia variable)
Xbox Series X: CPU personalizada AMD Ryzen x86-64 Zen 2 de 8 núcleos a 3.8 GHz (3.6 Ghz con SMT)
Xbox One X: CPU personalizada Jaguar de 8 núcleos a 2,3 GHz

Tarjeta gráfica:
PlayStation 5: GPU personalizada AMD Radeon RDNA 2, con 36 CU a un máximo de 2,23 GHz y cómputo 10.28 TFLOPS
Xbox Series X: GPU personalizada AMD Radeon RDNA 2, con 52 CU a 1,825 GHz y cómputo 12 TFLOPS.
Xbox One X: GPU GCN personalizada, con 40 CU a 1.172 GHz y cómputo 6 TFLOPS

RAM:
PlayStation 5: 16 GB GDDR6
Xbox Series X: 16 GB GDDR6
Xbox One X: 12 GB GDDR5

Ancho de banda de lectura de memoria:
PlayStation 5: 16 GB a 448 GB por segundo
Xbox Series X: 10 GB a 560 GB por segundo, 6 GB a 336 GB por segundo
Xbox One X: 12 GB a 326 GB por segundo

Tasa de transferencia de operaciones de entrada y salida (IO Throughput):
PlayStation 5: 5.5GB/s (bruto), típica 8-9GB/s (comprimido)
Xbox Series X: 2.4 GB/s (bruto), 4.8 GB/s (comprimido, con bloque de descompresión por hardware personalizado)

Almacenamiento interno:
PlayStation 5: SSD personalizado de 825 GB
Xbox Series X: 1TB SSD NVME personalizado
Xbox One X: HDD de 1 TB

Ampliación de almacenamiento:
PlayStation 5: tarjetas SSD NVMe certificadas
Xbox Series X: tarjeta SSD exclusiva de 1 TB
Xbox One X: No

Almacenamiento externo:
PlayStation 5: Soporte de disco duro HDD / SSD a través de USB 3.2
Xbox Series X: Soporte de disco duro HDD / SSD a través de USB 3.2
Xbox One X: disco duro HDD / SSD a través de USB 3.2

Unidad óptica:
PlayStation 5: Blu-Ray 4K / UHD
Xbox Series X: Blu-Ray 4K / UHD
Xbox One X: Blu-Ray 4K / UHD

Retrocompatibilidad:
PlayStation 5: Con PS4 y PS4 versión Legacy, solo juegos adaptados
Xbox Series X: Con todas las generaciones Xbox
Xbox One X: Xbox 360 y Xbox, solo juegos adaptados

Retrocompatibilidad y apertura, la fortaleza del ecosistema Xbox Game

Todos estos números cobran sentido cuando se ponen en práctica con los juegos. Solo Microsoft ha hecho unas pequeñas demostraciones de lo que da de sí su consola, y ha sido de los menús interiores, para demostrar eso de tener varios juegos en stand-by a la vez, que suena a un sueño pero es realidad.

De lo único que se habló es de la retrocompatibilidad. Quién nos iba a decir hace diez años que Microsoft iba a doblarle el brazo a Sony de esta forma en su fuerte, que es el catálogo. Los de Phil Spencer han prometido funcionalidad total con todos los juegos de la historia de Xbox, así en general. Pero la realidad es que el catálogo de Xbox One será, no solo 100% en Xbox Series X, sino escalable en lo que han llamado Optimized. Por último está el cross-buy Smart Delivery para que, compres la versión que compres, lo puedas jugar en la consola que quieras. Es esa idea de ecosistema Xbox que se puso en marcha con Play Anywhere, se ha expandido con Xbox Game Pass y esperamos que culmine con xCloud: tú compras una licencia y la usas donde quieras independientemente del hardware.

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Frente a esto, lo único que ha sido capaz de presentar Sony es una promesa. Al parecer, conseguir la retrocompatibilidad entre PS4 y PS5 no es tan, tan fácil, requiere algo de trabajo, por lo que solo podrán tener unos 100 juegos habilitados de lanzamiento. No está mal, no son pocos ni mucho menos, pero para quienes creemos que lo más importante de una consola son sus juegos, no poder aprovechar la ventaja construida todos estos años, todas estas décadas, es una oportunidad perdida. De PS3, PS2 y PSX, ni una palabra.

Insistimos, no dejan de ser números a los que hay poner forma. Queremos conocer los juegos, queremos ver los juegos y queremos probar los juegos para saber hasta dónde llegan. Sinceramente, si algo nos dicen estas cifras es que de nuevo vamos a estar ante dos consolas parejas que deberían ofrecernos versiones muy similares de los títulos, a resolución 4K y 60 fps sin problema.

Además de estas especificaciones técnicas, pronto compartiremos otras comparaciones entre PlayStation 5 y Xbox Series X.

Comparación PlayStation 5 vs Xbox Series X: análisis de potencia y rendimiento


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