Español
avances
Hey! Pikmin

Hey! Pikmin - primeras impresiones

De repente, nos hemos dado cuenta de que teníamos en la mano un Pikmin portátil y no un juego de cualquier otro tipo. ¡Qué sorpresa!

Estás viendo

Preview 10s
Next 10s
Publicidad

Nintendo 3DS encara su séptimo año de vida con la energía que le ha dado el repunte de ventas del último año. Los juegos venden consolas, se ha dicho siempre en la casa de Kioto, y eso quedó de manifiesto con un Pokémon Sol y Luna que ha sido capaz de rejuvenecer la máquina. Por eso su último Direct puso sobre la mesaun catálogo curioso para los próximos meses con franquicias reconocibles como Monster Hunter, Fire Emblem, Kirby o la que hoy nos ocupa, Pikmin.

También está reviviéndola la propia compañía con revisiones del hardware que van afinando el target, como la recién anunciada New Nintendo 2DS XL (impresiones), una consola con la potencia de la familia New y la pantalla grande pero sin efecto 3DS y por lo tanto un 25% más barata que la otra. Ha sido precisamente en esta máquina en la que hemos jugado nuestra primera partida a un Hey! Pikmin que estará a la venta el próximo 28 de julio por lo que no parece que sus escenarios bidimensionales tengan ningún aprovechamiento del efecto 3D estereoscópico que puede reproducir la mayoría de sus hermanas.

Lo conocimos mediante unas imágenes y un tráiler y pensamos que se trataba de un plataformas lateral, pero una probadas las primeras misiones es mucho más razonable decir que estamos sencillamente ante un Pikmin lateral, con todas las particularidades de esta serie de aventuras creada por Shigeru Miyamoto. No hace falta jugar demasiado para comprender que estamos ante una adaptación de sus mecánicas a un plano diferente, lo que obliga a aplicar algunos cambios en el diseño de los escenarios, pero no tanto sus mecánicas. Por tanto, la primera sensación es familiar y tranquilizadora. Encontrar y recoger pikmins, alinearlos detrás de ti y lanzarlos contra objetos y criaturas para recoger o para luchar, en función de lo que sea necesario. Todo con toques a la pantalla táctil y moviendo al personaje a izquierda o derecha con lo que quieras: el stick, el d-pad e incluso los zurdos, los botones a y x. Que el plano sea lateral solo implica que todo aparece en línea y no tienes que dar vueltas buscando... o eso nos hacen creer.

Hey! PikminHey! Pikmin
Hey! PikminHey! PikminHey! Pikmin

Alguien debería preguntar a Olimar por qué sigue realizando viajes espaciales sabiendo la mala suerte que tiene con las naves y lo propenso que es a estamparse en planetas extraños. Esta vez no se le han desperdigado las piezas, pero sí ha perdido todo el combustible, llamado Sparklium en la versión que hemos jugado, en inglés (llegará en castellano). Hay que recoger 300.000 unidades para poder volver a despegar, por lo que rápidamente se lanza a su búsqueda junto a la cabina de su aparato, que se comporta como un robot de acompañamiento y explicaciones.

Por suerte, allá donde cae él están esas pequeñas criaturas de colores llamadas pikmins con una mentalidad sumisa y esclavista: basta con que toque su silbato para llamar a filas a todos los que estén a su alrededor, y un toque en la pantalla para lanzar cada uno de ellos en la dirección adecuada. Como en las entregas anteriores, son de varios colores, y cada uno tiene sus propias características, las de siempre. Para no perder la costumbre, la primera pantalla introduce a los rojos, los más normales, pero tan solo hay que esperar a la segunda (o más bien 1-B) para dominar a unos cuantos amarillos, más livianos y resistentes a la electricidad.

Con tan solo estas dos, te demuestra que el equipo de desarrollo no se ha conformado con hacer niveles rectos con algunos bichos que matar y objetos que recoger mientras avanzas sin más. Es cierto que el primero es así, y apenas tienes que prestar atención a un par de dificultades que te el propio juego te va mostrando a modo de tutorial: que si tienes que poner tantos pikmins sobre un objeto para que lo mueves, que si tienes que fijarte en la pantalla superior para enterarte de todo lo que va pasando, que si tienes que afinar la puntería porque pasan unos insectos voladores con botín que robarles.

Hey! PikminHey! Pikmin

Pero cuando llegas al segundo te demuestra que esto no es un juego infantil, que va en serio. Nuestra primera colección de criaturitas fue devorada por un Bulbo que los cazaba al vuelo, y a partir de ahí sufrimos para avanzar porque no teníamos suficientes con los que ir abriendo los caminos. En plural, efectivamente, porque "Caverna de la confusión" está formado por túneles y pasadizos en los que acabas perdido. Da la impresión de que nos están invitando a saber que vamos a tener que repetir escenarios si queremos tenerlos al 100%, algo que podemos ver siempre en el log. Lo más importante es encontrar los 3 objetos, que tienen una cantidad enorme de Sparklium y para eso también hay que usar el jet-pack de Olimar, su forma de elevarse del suelo.

El otro aspecto sorprendente de Hey! Pikmin es su apartado gráfico. Arzest, el estudio que lo está desarrollando, ha optado por darle a los fondos y objetos un realismo incluso superior al de Pikmin 3, que se mezcla con las formas animadas con los personajes. Por desgracia, lo poco que hemos visto pide a gritos un poco más de definición para honrar el trabajo que está realizando el equipo. El uso de la doble pantalla para mostrar una imagen el doble de amplia funciona bien porque no satura todo en una, pero tampoco envía demasiados elementos a la otra como para distraer.

No sabíamos exactamente qué nos íbamos a encontrar cuando empezamos esta primera partida a este spin-off alejado de las manos de Miyamoto. Pensábamos en algún tipo de plataformas en el que los pequeños nos ayudarían, pero no hemos dado en el clavo. Hey! Pikmin es realmente un juego digno de su serie planteado de forma inteligente para capear las limitaciones del hardware, aunque se nota que pide más. De momento solo hemos visto un par de niveles y algo más de lo que aún no os podemos hablar y que hará que no se convierta en un mero pasapantallas. Pero nos hemos quedado con ganas de jugar más, mucho más.

Hey! PikminHey! Pikmin

Contenido relacionado

Hey! PikminScore

Hey! Pikmin

ANÁLISIS. Autor: Juan A. Fonseca

Olimar y los Pikmin cambian de perspectiva y lo hacen todo más sencillo.



Cargando más contenido


Cookie

Gamereactor usa cookies para ofrecerte la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.