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La Gran Ofensiva de Microsoft

Vale, está claro que Microsoft va a comprar Activision Blizzard poco más de un año después de hacerse con Bethesda. ¿Qué consecuencias tendrá esto para la industria del videojuego?

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Fue en septiembre del año pasado cuando informamos sobre el rumor de que Microsoft estaba preparando una compra gigantesca. Varios analistas y personas con información privilegiada dejaban caer que se estaba gestando una adquisición sin precedentes, aunque sin concretar el nombre de la compra. Todo parecía apuntar a Sega o Take-Two, ya que eran los nombres más repetidos y con más especulación, con Microsoft como la posible compradora para seguir los pasos que había tomado con Zenimax/Bethesda.

Pero la memoria suele ser corta y relativamente poca gente se acordó de esto cuando estalló la bomba esta semana: Microsoft va a comprar Activision Blizzard. La compra de Bethesda puede haber sido grande, pero aquí hablamos de algo ocho veces mayor. De hecho, es casi 30 veces mayor que la compra de Mojang (aquí las cifras comparativas). Solo hay que tener en cuenta que Bethesda tiene un juego que ha vendido más de 30 millones, mientras que Activision saca uno de ese calibre comercial a cada año con Call of Duty.

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Luego hay series como Crash Bandicoot, Guitar Hero, Spyro, Sekiro, Tony Hawk y muchas más. Las casi 40 franquicias de Activision que pasarán a Microsoft son desarrolladas a su vez por estudios como Beenox, Demonware, Digital Legends, High Moon Studios, Infinity Ward, Major League Gaming, Radical Entertainment, Raven Software, Sledgehammer Games, Toys for Bob y Treyarch, entre otros, lo que refuerza considerablemente la capacidad de desarrollo de Microsoft.

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Y eso sin mencionar a la que probablemente más os interese: Blizzard. El antiguo gigante no ha sido el mismo durante mucho tiempo, y sufre serios problemas por un ambiente de trabajo tóxico, anuncios que nadie pidió y unas cotas de calidad que no están a la altura. Pero, independientemente de esto, están sentados en un trono bajo el cual encontramos tesoros en forma de franquicias tan queridas como Diablo, Overwatch, Starcraft y Warcraft.

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La compra de Activision Blizzard es, con diferencia, la más grande en la historia de los videojuegos. Y Microsoft la va a hacer sin pestañear

De repente, esta quizá parece la parte más prometedora de la compra, ya que significa que, ahora, Blizzard podría ser libre del mandato y control de Activision, que ahora estará bajo las órdenes de Microsoft. Esto daría a Blizzard la paz y el silencio que necesitan para hacer sus distintivos y tan queridos juegos, en lugar de intentar lanzar un exitazo anual bajo la misma premisa que Call of Duty, algo en lo que el periodista Jason Schreier está también de acuerdo.

Antes de avanzar más en lo que esto significa, me gustaría mencionar también a King. La una vez sueca creadora de juegos para móviles fue protagonista de una de las mayores compras del sector cuando Activision Blizzard la adquirió en 2015 por 5.900 millones de dólares. Son muy conocidos por Candy Crush, pero también tienen otros juegos que generan unas cantidades obscenas de dinero. Para Microsoft, desde luego, son otro fichaje interesante, especialmente para adentrarse en el metaverso.

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Se habla muy poco de King con esta adquisición, pero es una enorme máquina de hacer dinero que ahora tiene acceso a las marcas de Microsoft, y viceversa

Tal y como sucedió con la compra de Bethesda, el debate sobre los juegos exclusivos es el que está imperando en las redes, amén del de los monopolios. A diferencia de lo que sucedió con la compra con Bethesda, cuando muchos pensaron (o querían creer) que los grandes juegos de la compañía seguirían llegando a PlayStation como de costumbre, más personas están asumiendo que los juegos de Microsoft sean exclusivos de los formatos de Microsoft, aunque todavía hay algunos con la esperanza de que sigan llegando juegos de Activision Blizzard a PlayStation en el futuro. Por ahora pueden respirar tranquilos, Spencer ha asegurado que Call of Duty no se va de PS4 ni PS5.

Al final, es tan sencillo como que Activision Blizzard cuesta 68.700 millones de dólares. Por este dinero, se podrían haber comprado ocho Bethesdas y una Mojang como guinda. Al igual que con Bethesda, no hay lógica en hacer una inversión tan grande si luego solo se busca que las cosas sigan como hasta el momento. Al fin y al cabo, los juegos de Call of Duty ya salen en Xbox. Si los hubieran querido para Game Pass, podrían haber pagado por ello cada año y obtener todos los próximos juegos de la serie por una fracción del coste. Tampoco se ha derrochado esta burrada de dinero por Crash Bandicoot o Guitar Hero, es para poder crear un ecosistema propio y atractivo.

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Para muchos, Blizzard es probablemente la adquisición más gorda. Con suerte, podrán volver a la cultura empresarial que tenían antes de la fusión con Activision
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Sin embargo, como sucede con cualquier adquisición de semejante envergadura, pasará tiempo antes de que realmente se empiece a notar de verdad (más allá de ver juegos antiguos en Xbox Game Pass). Si comparamos con Bethesda, Microsoft anunció que la compraría en 2020 y el acuerdo terminó de cerrarse hace casi un año. Desde entonces, no ha habido ni un juego exclusivo para Xbox, pero sí uno para PlayStation 5, Deathloop, junto con otro en camino pronto para la consola de Sony, Ghostwire Tokyo. El primer exclusivo de Bethesda para Microsoft, Starfield, no saldrá hasta noviembre de 2022.

En resumen, esperad que los juegos de Activision Blizzard sean exclusivos en el futuro, salvo los que ya están disponibles en otros formatos o se han anunciado para estos. Así, Overwacth seguirá recibiendo actualizaciones (si sigue vivo) en PlayStation, Call of Duty: Warzone seguirá activo, y es muy posible que veamos colecciones de Diablo u otros juego en Switch, como ha sucedido con Quake. Todo esto, por cierto, es porque Microsoft optó por cumplir con los contratos realizados cuando compró Bethesda, algo en lo que confía Sony con esta otra compra, aunque está quedando claro que va a ser así.

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Es obvio que Call of Duty: Warzone seguirá existiendo y en consolas de Sony. Los nuevos juegos, quizá, no lo tengan tan claro

Sony ha tenido los derechos de marketing de la serie Call of Duty durante mucho tiempo. Cuánto se prolongará y cómo se han estructurado es algo desconocido para el público, pero, si Microsoft sigue el mismo principio en base a los acuerdos existentes, Call of Duty podrá seguir estrenándose en PlayStation durante unos cuantos años y, probablemente, con alguna exclusividad de por medio. No obstante, después de eso, quizá ya en 2023, Call of Duty tiene todas las papeletas de empezar a llevar exclusividades a PC y Xbox.

Otro gran cambio que pienso que se va a producir es una enorme, y necesaria, reorganización estructural de Battle.net. Microsoft vende sus juegos a través de la Tienda Microsoft en PC y Xbox, como también en Steam. Por supuesto, querrá seguir esa línea con los juegos de Activision Blizzard, por lo que mantenerlos solo en Battle.net queda completamente descartado. El paso de ahí a Steam es uno muy pequeño, así que algunos probablemente vuelvan a la plataforma de Valve. Battle.net puede mantenerse en cierta medida, pero me resulta poco probable que sea para algo más que para acceder a títulos de Activision Blizzard en el futuro.

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La división Xbox ha crecido enormemente con Phil Spencer, y su servicio Game Pass ya tiene 25 millones de usuarios

Dicho esto, toca centrarse en algo que muchos os estaréis preguntando. Después de todo, Microsoft está comprando a un gigante que se tambalea. El Call of Duty de este año no estuvo a la altura (en España sus ventas han sido de las peores de la serie), Blizzard tiene toda clase de problemas, y la compañía al completo sufre de un clima de trabajo tóxico que tiene como jefe a un ejecutivo, Bobby Kotick, que probablemente sea el menos querido de toda la industria. En Xbox Wire, el CEO de Microsoft Gaming, Phil Spencer, ha hablado del asunto:

"Como compañía, Microsoft está comprometida en nuestro travesía hacia la inclusión en cada aspecto de los videojuegos, tanto entre empleados como entre jugadores. Valoramos profundamente las culturas individuales en los estudios. También creemos que el éxito creativo y la autonomía van de la mano con tratar a cada persona con dignidad y respeto. Mantenemos a todos los equipos, y líderes, en esta meta. Esperamos extender nuestra cultura de inclusión proactiva a los geniales equipos de Activision Blizzard.

También afirma que, hasta que el acuerdo se cierre, Activision Blizzard sigue siendo una entidad separada que, técnicamente, no tiene nada que ver con Microsoft:

"Hasta que se cierre la transacción, Activision Blizzard y Microsoft Gaming seguirán operando independientemente. Una vez se complete el acuerdo, el negocio de Activision Blizzard me reportará a mí como CEO de Microsoft Gaming."

No puedo interpretar esto más que como una mala noticia para la directiva de Activision, porque se les avecinan curvas, y espero que para bien para los trabajadores. Otra consecuencia es que sospecho que los Call of Duty anuales pueden ser cosa del pasado. Los equipos tendrán más tiempo para ofrecer mejores juegos y podrán probar nuevas ideas. También cabe imaginar que los equipos quieran hacer algo más, como por ejemplo, ¿cómo sería un Halo de Infinity Ward? ¿Y Joanna Dark como invitada en Overwatch? ¿Por qué no poner a Toys for Bob para hacer un nuevo Banjo-Kazooie? Nosotros ya hemos imaginado varios crossovers Activision Blizzard x Microsoft. Las posibilidades son enormes.

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Esta es la lista de grandes equipos de desarrollo que compondrán Microsoft tras la compra de Activision Blizzard

Una suposición razonable es que el acuerdo llegue a cerrarse este otoño, con un evento de streaming como el que tuvimos con la compra de Bethesda. Hasta entonces, Microsoft no intentará controlar Activision Blizzard de ninguna manera, y las consecuencias realmente notorias, como he dicho, tardarán en notarse. Hacer una superproducción lleva al menos tres o cuatro años de trabajo, y si la propiedad de Microsoft se hace oficial en octubre, la primera superproducción completamente desarrollada bajo la tutela de Phil Spencer no saldrá a la venta hasta 2026 como mínimo, suponiendo que el estudio que la desarrolle comience su nuevo proyecto en el mismo instante en el que pasen a ser de Microsoft.

El hecho de que esto tendrá un enorme impacto es innegable. Pero su alcance real y cómo cambiarán las cosas exactamente... Eso es algo que no podremos saber a ciencia cierta hasta el final de esta generación.



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