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Los Delirios de von Sottendorff y su mente cuadriculada

Los Delirios de von Sottendorff y su mente cuadriculada

Probamos el título más grande de Delirium Studios para comprobar a qué grado de locura llega su originalidad.

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El juego más caro hecho en España de los publicados en 2015. Con esa etiqueta se presenta al mundo Los Delirios de von Sottendorff y su mente cuadriculada, un título que sus creadores definen como plataformas fusionadas con puzles, para remarcar las diferencias con aquellos que ofrece o una o la otra, pero no las dos. Este es el trabajo más importante de Delirium Studios, creadores de Los Ríos de Alice, y es fácil encontrar el parecido, especialmente en lo que no se ve: detalle, gusto, música.

Porque en la mente del barón hay de todo menos cordura, cuatro años de desarrollo y decenas de personas involucradas han dado para un título amplio, con más de 40 niveles que acogen a 200 habitaciones que habrá que ordenar y reordenar como si se trataran de rompecabezas deslizantes, esos puzles de cuadrícula en los que falta una ficha y hay que colocar el resto para dar con el resultado. Pero en 3D, totalmente en 3D, una experiencia que además toma fuerza gracias al efecto estereoscópico de Nintendo 3DS, plataforma que lo recibe de forma exclusiva.

La mecánica básica del título consiste en lograr llevar al barón von Sottendorff hasta la puerta final de cada escenario de su palacio. El problema es que está cerrada y hay que encontrar una llave; no solo eso, también hay que conseguir un trozo de pieza de un puzle de su maltrecha memoria y, si es posible, unos cuantos recuerdos por el camino. El problema es que las habitaciones están hechas un lío y hay que ordenarlas para poder acceder de unas a otras. Cada nivel está formado por tres, cinco u ocho estancias, y en cada una de ellas hay puertas laterales o trampillas arriba/abajo que hay que cuadrar a mano para poder cruzar. El puzle es el juego en sí mismo ya que a cada paso que se da es necesario volver a pensar qué habitación poner al lado de la otra en ese cuadro deslizante para seguir avanzando.

Por otro lado, el jugador tiene que tomar el control del personaje y llevarlo de un lado para otro como si fuera un plataformas. Bonachón, simpático y un poco bobalicón, siempre corre detrás de sus pies, como en un respingo continuo. La tarea del jugador es conseguir que recupere sus recuerdos y aprenda por qué se le fue la cabeza, pero en ella habita la locura, una voz en of que te dirá todo el tiempo lo que no debes hacer, porque desconfía de que sus hallazgos le devuelvan a la cordura. Monóculo, medallas y chaqué demuestran su clase, alpargata y calzoncillos hablan de su situación; el gorrito de papel es su vida. Sus capacidades son saltar, abrir baúles y tocar la trompeta. Qué sería de él sin su instrumento, que es quien le protege de los enemigos que rondan los mapas y le descubre los caminos secretos.

Los Delirios de von Sottendorff y su mente cuadriculada
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Según cuentan sus creadores, los retos son de tres tipos, habilidad, lógica y enemigos. En los ocho mundos con los que cuenta Los Delirios de von Sottendorff y su mente cuadriculada estos tres elementos están repartidos a partes desiguales. Aseguran que así han logrado formar una curva de dificultad creciente pero no impactante que hará que cada jugador se vea fuerte o débil en situaciones muy distintas. Se nota en las primeras pantallas, en las que prácticamente no hay rivales con los que enfrentarse, tan solo habitaciones que mover y unas cuantas plataformas sobre las que saltar. Cuidado con caerse porque no parece que así se pierdan vidas, pero penaliza en tiempo ya que quizá toque volver a repetir el camino, y no me refiero solo a los pasos del barón, también a la rutina de colocación de las salas.

Todo encaja gracias a un sistema de tres cámaras, es el as en la manga de Delirium. Un plano corto para los saltos y los peligros, uno intermedio para moverse de habitación en habitación y uno largo para ver todo el nivel en forma de piezas y poder así moverlas de un lado a otro. Además, con la cruceta se puede girar ligeramente la cámara para ver, ahora sí desde el lateral, dónde está exactamente cada salida y acertar cuál va a cuadrar con cual. De todos modos, el juego avisa cuando una combinación es correcta mediante un pequeño destello tanto en la pantalla principal como en la táctil. Hacen falta dos o tres pantallas para cogerle el truco al sistema pero después se convierte en una rutina ir adelante y atrás.

Desde la primera partida hay algo que llama la atención, el diseño de cada sala. Cuentan que han contratado a un decorador de interiores para que aporte la coherencia que le faltan a otros juegos, capaz de descubrir detalles tan sencillos como que un techo alto va a tener una telaraña, que las cortinas deben encajar con las alfombras o que si un cuadro se mueve tras mucho tiempo habrá un rastro de suciedad. Como buen aristócrata tiene obras de arte en su hogar, pinturas y esculturas, muchas de ellas móviles. No le hace bien la pequeña pantalla de 3DS en la cámara intermedia porque difumina algunos elementos e invita a forzar la vista, aunque la cercana demuestra que es cuestión de perspectiva. El sonido es 3D holofónico, que significa que se reproduce de forma diferencial para simular posición con tan solo tener unos cascos estéreos, sin necesidad de 5.1. Además el acompañamiento de violín ha sido grabado personalmente, no es midi. Con tanto ir y venir por unos sitios y otros se agradecen esas variaciones. Además, el juego está doblado al castellano y al inglés.

En la escena independiente es cada vez más frecuente ver trabajos originales combinados con un buen trabajo técnico y este es uno de esos casos. Por el momento solo hemos ayudado al barón a encontrar sus primeras llaves y tiene por delante el reto de demostrar que esta mecánica ni aburre ni supera ya que sus creadores prometen más de diez horas de juego.

Los Delirios de von Sottendorff y su mente cuadriculada se estrena en la eShop de Nintendo 3DS el jueves 17 de diciembre y cuesta 12,99 euros. Podrás leer el análisis de Gamereactor muy pronto.

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