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Override 2: Super Mech League

Análisis de Override 2: Super Mech League (PS5, Xbox Series X, Switch, PC)

Una segunda parte para empezar a montar robots en la nueva generación.

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Como caído con antelación del trineo de Papá Noel cuando se preparaba para partir llegó Override 2: Super Mech League, que atesora el 'privilegio' de ser el primer juego de peleas de robots en PS5 y Xbox Series X y S. Es la continuación de Override: Mech City Brawl, estrenado en 2018, y va de soltar puñetazos y patadas sin parar utilizando mechas tan altos como un rascacielos.

El sistema de combate de Override 2 se podría comparar con el de Super Smash Bros. porque aparentemente es sencillo de entender, pero hay unas capas de complejidad por debajo que no pueden quedar de lado. La cosa va de encadenar series de puñetazos o patadas en el ataque, y de activar un escudo temporal que rompa el combo del adversarioen la defensa. Hay movimientos de agarre y lanzamiento y de vez en cuando también aparecen algunas armas como un lanzagranadas, una espada o una escopeta para pegar más. No es nada del otro mundo, pero en pequeñas dosis es divertido y cualquier persona que coja un mando va a poder hacer algo.

Más allá del típico uno contra uno, hay otros dos tipos de enfrentamientos, pero ninguno cambia la dinámica gran cosa. Hay un modo dos contra dos y un todos contra todos también para cuatro personas. Estos tipos de combates crean la ilusión de que hay más cosas que hacer, pero en realidad lo único que cambia es el número de personas que hay sujetando un mando porque la forma de afrontar la partida es la misma. No tiene nada que ver en comparación con esos modos alternativos del juego de Nintendo, en los que sí toca hacer algo distinto a las típicas batallas.

Override 2: Super Mech League

Por desgracias, ni hay un modo historia con el que entretenerse en solitario ni nada por el estilo. En su lugar, hay un modo Ligas que se basa en ir luchando contra quien toca para ir ascendiendo en el ranking hasta ser el campeón. Al empezar solo tienes unos cuantos mechas, pero con el oro que vas ganando puedes ir aumentando la colección, si es que no lo gastas antes en comprar accesorios para los que ya tienes o un avatar. Estas Ligas han sido incapaces de engancharme porque no son más que una serie de combates online con poco aliciente entre medias. Dan la posibilidad de ganar algún patrocinar y algunos desbloqueos más, pero no te compensa lo que vas sacando. Por si fuera poco, conseguir robots nuevos tampoco enriquece, ya que también se puede llegar a ellos con la partida rápida.

Los 20 robots gigantes disponibles, o 21 si compras el DLC de Ultraman, son lo mejor de Override 2. Se han esmerado a la hora de diseñar cada uno de ellos, con sus atributos, tamaños y aspectos propios, en vez de poner ahí un puñado hecho con un molde y cambiado de color. Uno de mis favoritos es Stardust, un unicornio blanco y rosa que dispara estrellas. Y también me ha gustado Sprinkles, un mecha que lanza chicles con dos dispensadores a los lados de la cabeza. He de admitir que no jugué al primero y no sé hasta qué punto han añadido suficientes, o si los nuevos aportan lo que necesitaba una segunda parte.

Por otra parte, hay 9 escenarios de combate en los que pegarse de tortas, pero en este caso la decepción es grande. Aunque hay buenas ideas, están muy limitados, y hasta War of the Monsters, que se estrenó hace 18 años en PS2, transmitía más vida en sus decorados cuando los pobres habitantes de aquel mundo corrían despavoridos ante los destrozos de las bestias. Estos rings son escenarios vacíos con un puñado de objetos repartidos por ahí para que los cojas y se los tires al primero que veas y, si acaso, algún peligro adicional, como puede ser la lava. Hasta los que tienen buen aspecto, como el casino y la tarta, son pobres a más no poder.

Override 2: Super Mech League

La mayor pena es que no está jugando nadie hoy en día, así que los servidores están vacíos (o al menos los de la versión combinada de Xbox, que es la que he jugado para este análisis). Me hubiera gustado jugar más online, porque las pocas veces que lo he hecho he disfrutado de unas batallas mucho más intensas que las que ofrece la IA cuando está delante, pero es que no hay casi nadie y la espera se hace eterna. Dado que está disponible en todas las consolas y en PC, su única salvación es el cross-play, así que debería ser su prioridad máxima.

Mira que cuando coges los mandos y empiezas a luchar parece divertido; es divertido. Pero Override 2: Super Mech League es incapaz de entretenerte más allá de unos minutos si no hay nadie al otro lado de la fibra contra quien jugar. Lo poco que puede hacer uno solo no compensa y los escasos modos multijugador solo suben el número de personas en pantalla. Una pena, porque con esos mechas tan chulos y esos controles tan accesibles, se le puede sacar mucho más jugo.

Override 2: Super Mech League
05 Gamereactor España
5 / 10
+
Los combates son divertidos per sé y accesibles. Buen diseño de mechas, cada uno realmente único.
-
Pocos modos de juego. Escenarios pequeños e inertes. El online está vacío ya.
overall score
Media Gamereactor. ¿Qué nota le pones tú? La nota de la network es la media de las reviews de varios países

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